Image default
Nómadas Digitales

Sende: Un pionero coliving y coworking internacional en una aldea ourensana de 20 habitantes

Por las instalaciones ubicadas en la pequeña aldea ourensana de Senderiz ya han pasado más de 3.500 usuarios de 56 países. «Nuestro negocio no es un alojamiento, sino que intentamos combatir la soledad de los denominados «nómadas digitales», personas que viajan por el mundo mientras trabajan online», dice el cofundador

Un evento sobre resolución de conflictos, emprendimiento social y derechos humanos celebrado en una aldea de Serbia de menos de 30 habitantes dio lugar a lo que es hoy Sende. Se trata de un espacio de coworking y coliving en el rural ourensano, concretamente en Senderiz, un pueblo donde viven unas 20 personas y que desde el 2013 ya han visitado más de 3.500 usuarios de 56 países gracias a Edo Sadikovic y María Rodríguez, cofundadores de las instalaciones que en el momento de su nacimiento fueron las únicas de este tipo a nivel mundial.

 

Lo bien que funcionó el evento al que acudieron en el país de Edo y en el que se conocieron, debido a que los participantes crearon relaciones más profundas y mejoraron su aprendizaje gracias a la tranquilidad del ambiente en el medio de la naturaleza y alejado de las grandes ciudades, le dio a Sadikovic y Rodríguez la inspiración para crear su propio proyecto. Lo definen como «una casa mundial donde reunir a personas creativas de todo el mundo» y ahora este concepto se ha extendido tan masivamente que cuentan que cada semana reciben un par de llamadas de gente que les consulta los pasos a seguir para crear ellos mismos espacios de este tipo.

Los conceptos de coworking y coliving puede que no sean familiares para la gran mayoría ya que en España no están muy arraigados, pero sí en otros países. El primer concepto consiste en «una oficina compartida donde personas que trabajan con internet alquilan un puesto y van allí a trabajar en su proyecto y al salir a tomar café o descansar hacen amistades entre ellos». Por otra parte, define el coliving como «el mismo concepto, pero con camas, una especie de campamento para adultos donde trabajan y se quedan a pasar la noche». «Nuestro negocio no es un alojamiento, sino que intentamos combatir la soledad de los denominados «nómadas digitales», personas que viajan por el mundo mientras trabajan online», dice Sadikovic.

Combatir la «España vaciada» y promover la economía local

El cofundador de Sende apunta que «la pandemia ha influido en la proliferación de espacios como el que ha creado en Ourense» y considera que «cuando pasan cosas malas en el mundo, la tendencia de la gente es volver al campo». «Con el confinamiento, las aldeas fueron la salvación y libertad frente a los pisos de las grandes ciudades y así fue como muchas personas descubrieron qué era el coliving», a lo que añade que en los últimos años trabajaron sobre todo con extranjeros. Una tendencia que, sin embargo, ha cambiado a raíz del coronavirus y la irrupción del teletrabajo en España, «algo que no era habitual», opina el serbio.

También describe a Sende como «un proyecto social que demuestra que es posible volver a la aldea no solo para cuidar animales, sino que es posible volver y trabajar en educación, tecnología e innovación porque internet lo ha cambiado todo». «Nuestra misión es promover el rural porque ahora mismo está casi abandonado en general, lo que se conoce como la «España vaciada». Espacios como el nuestro son posibles soluciones para el rural y de momento son las que funcionan y son sostenibles», expone, a la vez que recuerda que se abastecen del entorno y «promueven la economía local».

Sende está integrado por varias casas de pueblo «de toda la vida» que se prepararon expresamente para ser usadas como espacios creativos, oficinas o cocina y en las instalaciones están integrados «jardines optimizados», que sirven como oficina o un lugar para realizar comidas con dos elementos clave según sus cofundadores: «sombra, internet y tranquilidad». Estas casas están orientadas a una pareja o varias y grupos de hasta 15 personas que conviven durante un mes.

 

«Nómadas digitales» y «Embajadores de paz»

En Sende se lleva a cabo un programa de «deconstrucción de trabajos de nómadas digitales» basado en conocer todos los detalles de estas personas y así poder elaborar tutoriales para que otras interesadas puedan seguir su ejemplo y dedicarse a lo mismo en la aldea y así tener un nuevo oficio. Esta productiva creación de empleo ya ha dado sus frutos (cuatro personas han conseguido empleo) y uno de los primeros tutoriales publicados versó sobre la redacción de descripciones de productos, es decir, gente a la que le gusta escribir y que se ofrece a ayudar a empresas en términos de copyright y marketing online.

Otra de las acciones es «embajadores de paz», es decir, eventos en tiendas de campaña organizados por los responsables de Sende donde se reúnen personas que provienen de países en conflicto mientras trabajan en temas de diálogo y derechos humanos.

——————————————————————————————————————————————————

——————————————————————————————————————————————————

Fuente: Amara Santos / El Español

Comentar

Relacionadas

El paraíso majorero convierte en sedentarios a los nómadas digitales

4SinBrujula

Trabajar como Blogger, una alternativa para ganar dinero mientras viajas

4SinBrujula

5 mitos y verdades sobre ser un nómada digital

4SinBrujula